miércoles, 23 de abril de 2014

Parte 3


Conforme nos íbamos acercando, el cóctel de sensaciones se hacía más intenso. Era una mezcla de miedo, curiosidad y expectación. Aunque la necesidad de salir corriendo de allí cada vez se hacía más fuerte.

Cuando estábamos a una distancia algo menos lejana, pudimos apreciar que la nave era unas 200 veces la nuestra, y eso intimida un poco. Mucho.

'Tranquilízate, no va a pasar nada, seguro que ha sido una simple avería del motor y nada más'. Esto último no me lo creía ni yo, pero todo por relajarme un poco. Me estaba poniendo demasiado nerviosa. Quizás fuese demasiado pronto para haber vuelto al espacio.

'Pero ya estás aquí, no puedes volver' me dije cerrando los ojos e inspirando profundamente. 

Bastante antes de lo que me gustaría para poner mis pensamientos en orden 

-¡Ramírez! - dijo por el comunicador emocionado- acércate con el caza y haz un vuelo de reconocimiento.- el capitán se giró en redondo y se dirigió a nosotros- El resto, cada unos a su respectivo puesto,-ordenó más calmado el capitán- y no quiero ninguna clase de queja.

El caza mosquito que pilotaba Ramírez comenzó a acercarse, aunque a la misma vez, tenía las armas preparados por si ahora resultaba ser hostil.

-Capitán, me estoy acercando. Espero órdenes.- sonó por el intercomunicador.

-Sigue avanzando, piloto.-dijo el capitán- Avísanos de todo lo que veas.

-Parece que la nave entera está en modo ahorro de energía, pero tiene algunas luces encendidas.-comenzó a informar nuestro piloto.- Los motores están apagados. Voy a dirigirme hacia la unidad de acoplamiento.

-De acuerdo.-dijo el capitán expectante.

Esos minutos que pasaron hasta que volvió a sonar el intercomunicador fueron de un total silencio. 

-Señor, creo que veo algo. Parece hay acoplada una cápsula de lanzamiento que parece ser de fabricación...Marbagán- esto último lo dijo con algo de miedo, seguramente de ser asaltado en ese momento por esa especie de piratas- aunque seguramente no sea nada, no tiene ninguna insignia característica de los clanes Marbaganes.

Eso solo podía significar una cosa, no estábamos solos y lo que sea que había entrado en la nave, dudo que fuese amistoso. El capitán parece ser que ignoró esta posibilidad.
-Muy bien- comenzó a decir el capitán- Como hay una nave ya acoplada, no podemos acoplarnos nosotros, así que debemos pensar en lo que vamos a hacer.

La siguiente media hora estuvimos discutiendo lo que íbamos a hacer. Y en ese lapso de tiempo el caza volvió a la nave. Nos planteamos entrar por la entrada de ingeniería, pero el capitán pidió silencio en un momento dado.

- Bien, he pensado que podemos desacoplar la cápsula Marbagán, introducirla en la nave, y luego acoplar un momento la nuestra para que un grupo de personas entren en la nave, aunque uno deberá quedarse.-explicó (parecía que más que para nosotros para el mismo)- Jericó, tú desacoplarás la cápsula del carguero manualmente. El resto, cuando Jericó haya vuelto, entraréis con él en la nave por el puente y yo me quedaré dentro de la nuestra por si hay un ataque externo.

- Pero... si usted se queda aquí, ¿cómo nos organizaremos ahí dentro?- dije yo.

No me parecía nada bien que él se quedase al margen del peligro. Era egoísta. 'No me volveré a subir en esta nave' me dije mentalmente.

- Jericó estará al mando si perdemos la comunicación entre las dos naves.- concluyó el capitán de pensarlo un rato.

La nave despedí un aura extraña y siniestra. Quizás fuese solo mi imaginación o la ansiedad. El caso es que no quería entrar ahí dentro.

Pero no había vuelta atrás.

Me coloqué un traje de vacío y cogí todo mi equipo. Los ex- militares se armaron hasta los dientes, pero yo, con mi ASH 4, iba más que sobrada.

Con todo el equipo encima, esperamos a Jericó para entrar a la señal del capitán.